La citología vaginal, conocida también como Papanicolao, es una prueba que se hace a las mujeres sexualmente activas o mayores a 20 años con el fin de detectar a tiempo alguna alteración del cuello del útero, y prevenir así un cáncer de cérvix
Aunque la prueba no es 100% infalible, se detecta el 95% de cánceres cervicales causando una reducción del 70% en muertes de mujeres con cáncer cervical.
La prueba es relativamente sencilla, por lo que no debemos preocuparnos e ir muy relajadas a nuestra cita. En posición ginecológica, el médico introducirá un aparato que se llama espéculo en la vagina, y con una espátula recogerá tres tomas: del interior y exterior del cuello uterino y del fondo de la vagina.
Las células se ponen en un portaobjetos de vidrio o en un frasco, el cual contiene conservante y luego se envían al laboratorio para el análisis.
Para hacernos la prueba, será necesario:
No estar en el período menstrual.
No haber tenido relaciones sexuales las 48 horas anteriores.
No haber utilizado lubricantes vaginales 24 horas antes
No haberse realizado duchas vaginales en el lapso de 48 horas antes.
No haberse aplicado ningún tratamiento médico vaginal (óvulos o cremas), durante las últimas 48 horas.
También es importante saber que debemos evitar realizarnos la prueba de citología vaginal mientras se tenga la regla, ya que la sangre y las células del útero pueden afectar la precisión del examen.
Cuando los resultados son sospechosos o positivos, se requiere que te hagan otras pruebas (biopsia) para asegurar la existencia de un cáncer de cuello de útero en el diagnostico.
Los médicos recomiendan una revisión anual a partir de los 20 años y hasta la etapa final de la menopausia. En pacientes con lesiones premalignas puede solicitarse con mayor frecuencia.
La Vacuna Contra el Cáncer de Cuello de Útero en Septiempre“Viva la resistencia”, campaña para prevenir el cáncer de úteroSíntomas de infección vaginal
Mostrando entradas con la etiqueta Exámenes y Equipo Médico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exámenes y Equipo Médico. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de agosto de 2011
Sofrología y salud integral
Sofrología y salud integral
¿Qué es la sofrología?
Se trata de un método psico-corporal, puesto que pone en activo las posibilidades mentales y físicas del organismo. Se basa en el aprendizaje y la práctica regular de una serie de ejercicios sencillos para controlar la respiración, y ciertas técnicas de relajación y de visualización. En sofrología es importante el trabajo de la respiración y el de relajación.
¿Qué enfermedades cura?
La sofrología es muy conocida para la preparación al parto. Pero, también se la conoce como una medicina terapéutica eficaz. Se utiliza mucho para la gestión del estrés prolongado, y todas sus consecuencias (insomnios, dolor de espalda.), para luchar contra la ansiedad, los miedos, las crisis de pánico, las fobias, los desarreglos alimenticios y otro tipo de problemas relacionados con el comportamiento. También permite la liberación de ciertas adicciones (alcohol, tabaco, ludopatía.).
La sofrología es eficaz para la preparación de ciertos acontecimientos (un parto, una operación quirúrgica, una competición deportiva, una entrevista de trabajo.). En la lucha contra el dolor y la enfermedad, la sofrología permite que se soporten mejor, o reducir los síntomas y aceptar el tratamiento. En definitiva permite el acompañamiento de las personas ante situaciones de gravedad o dolor, tanto físico como psicológico.
¿Cómo se desarrolla una sesión?
La primera sesión comienza con una entrevista para comprender la problemática y elegir el método y los ejercicios apropiados. Después, se pasa a la práctica. La persona se sienta o está tumbada, y comienzan las técnicas respiratorias y el método de relajación escogido.
La persona toma conciencia de su cuerpo y relaja sus músculos, primero unos, y luego los otros. Tras la relajación del cuerpo, se debe trabajar la relajación del espíritu a través de una serie de ejercicios de visualización. La sesión se termina con un diálogo para determinar de qué manera el paciente ha vivido el ejercicio.
¿Qué es la sofrología?
Se trata de un método psico-corporal, puesto que pone en activo las posibilidades mentales y físicas del organismo. Se basa en el aprendizaje y la práctica regular de una serie de ejercicios sencillos para controlar la respiración, y ciertas técnicas de relajación y de visualización. En sofrología es importante el trabajo de la respiración y el de relajación.
¿Qué enfermedades cura?
La sofrología es muy conocida para la preparación al parto. Pero, también se la conoce como una medicina terapéutica eficaz. Se utiliza mucho para la gestión del estrés prolongado, y todas sus consecuencias (insomnios, dolor de espalda.), para luchar contra la ansiedad, los miedos, las crisis de pánico, las fobias, los desarreglos alimenticios y otro tipo de problemas relacionados con el comportamiento. También permite la liberación de ciertas adicciones (alcohol, tabaco, ludopatía.).
La sofrología es eficaz para la preparación de ciertos acontecimientos (un parto, una operación quirúrgica, una competición deportiva, una entrevista de trabajo.). En la lucha contra el dolor y la enfermedad, la sofrología permite que se soporten mejor, o reducir los síntomas y aceptar el tratamiento. En definitiva permite el acompañamiento de las personas ante situaciones de gravedad o dolor, tanto físico como psicológico.
¿Cómo se desarrolla una sesión?
La primera sesión comienza con una entrevista para comprender la problemática y elegir el método y los ejercicios apropiados. Después, se pasa a la práctica. La persona se sienta o está tumbada, y comienzan las técnicas respiratorias y el método de relajación escogido.
La persona toma conciencia de su cuerpo y relaja sus músculos, primero unos, y luego los otros. Tras la relajación del cuerpo, se debe trabajar la relajación del espíritu a través de una serie de ejercicios de visualización. La sesión se termina con un diálogo para determinar de qué manera el paciente ha vivido el ejercicio.
Reflexología y salud integral
Reflexología y salud integral
¿Qué es la reflexología?
Existen diferentes reflexologías. La reflexología podal es un método manual basado en el principio de proyección sobre los pies de las diferentes partes del cuerpo, llamadas zonas reflejas. Estas zonas están estimuladas manualmente por una serie de presiones que pretenden localizar las tensiones y restablecer el equilibrio energético en las partes del cuerpo correspondientes.
En resumen, se trasladan pequeños mensajes a las zonas del pie que representan las áreas que se pretende tratar en el cuerpo. El pie es una miniatura del cuerpo, y cada parte del cuerpo corresponde a una zona del pie.
El origen de la reflexología
La reflexología nace en China y en Japón hace unos 4000 años. También se encuentran trazas en el Antiguo Egipto. Hace unos 2500 años, los egipcios practicaban el masaje de los pies. 500 años después de Cristo, la encontramos en Asia. De esta época data la más antigua cartografía conocida, llamada “pie de Buda”, o “pies de Vishnú”, porque la reflexología se extendió gracias al budismo.
La reflexología fue introducida en occidente por una kinesiterapeuta americana, Eunice Ingham. Esta doctora puso a punto la nueva cartografía, muy diferente de la antigua, y es la que hoy en día se utiliza.
¿Qué enfermedades cura?
Todos los métodos son holísticos. Se cura el síntoma, tomando en consideración el conjunto de la persona. Se busca lo que está detrás de los síntomas. Se puede utilizar para el tratamiento de los desarreglos crónicos: enfermedad psicosomática, insomnio, problemas digestivos.
También puede servir para curar dolores puntuales. La reflexología permite mejorar muchas patologías: migrañas crónicas, dolores menstruales, tendinitis, lumbago. Pero como toda medicina natural, no cura las enfermedades graves. Hoy en día, mucha gente la utiliza con una finalidad enfocada al bienestar y a la relajación.
¿Qué es la reflexología?
Existen diferentes reflexologías. La reflexología podal es un método manual basado en el principio de proyección sobre los pies de las diferentes partes del cuerpo, llamadas zonas reflejas. Estas zonas están estimuladas manualmente por una serie de presiones que pretenden localizar las tensiones y restablecer el equilibrio energético en las partes del cuerpo correspondientes.
En resumen, se trasladan pequeños mensajes a las zonas del pie que representan las áreas que se pretende tratar en el cuerpo. El pie es una miniatura del cuerpo, y cada parte del cuerpo corresponde a una zona del pie.
El origen de la reflexología
La reflexología nace en China y en Japón hace unos 4000 años. También se encuentran trazas en el Antiguo Egipto. Hace unos 2500 años, los egipcios practicaban el masaje de los pies. 500 años después de Cristo, la encontramos en Asia. De esta época data la más antigua cartografía conocida, llamada “pie de Buda”, o “pies de Vishnú”, porque la reflexología se extendió gracias al budismo.
La reflexología fue introducida en occidente por una kinesiterapeuta americana, Eunice Ingham. Esta doctora puso a punto la nueva cartografía, muy diferente de la antigua, y es la que hoy en día se utiliza.
¿Qué enfermedades cura?
Todos los métodos son holísticos. Se cura el síntoma, tomando en consideración el conjunto de la persona. Se busca lo que está detrás de los síntomas. Se puede utilizar para el tratamiento de los desarreglos crónicos: enfermedad psicosomática, insomnio, problemas digestivos.
También puede servir para curar dolores puntuales. La reflexología permite mejorar muchas patologías: migrañas crónicas, dolores menstruales, tendinitis, lumbago. Pero como toda medicina natural, no cura las enfermedades graves. Hoy en día, mucha gente la utiliza con una finalidad enfocada al bienestar y a la relajación.
Hemorragias de nariz, causas y tratamiento – I
Hemorragias de nariz, causas y tratamiento – I
El término epistaxis suele ser empleado con frecuencia en la jerga médica o en las revistas de salud en general. Su significado apunta a las hemorragias frecuentes de la nariz, independientemente de sus causas.
Existe una serie de causas traumáticas como la manipulación abusiva de las fosas nasales que pueden provocar estas hemorragias. A estas causas traumáticas se les puede imputar la alteración de la mucosa nasal, como consecuencia de la inhalación de productos irritantes como la cocaína. El aire seco y frío también pueden causar una hemorragia nasal.
Por ejemplo, cuando en invierno se pone la calefacción en marcha, y que no hay un humidificador cerca, el aire tiende a resecarse demasiado. Esa es la razón por la cual las hemorragias nasales son frecuentes en algunas personas. Además, esta sequedad provoca ciertas molestias a nivel de la mucosa nasal, lo que suele llevar a los pacientes a rascarse más de la cuenta, hasta que al final salta la sangre.
Evidentemente, esto aumenta el riesgo de sufrir una epistaxis. Los refriados frecuentes también están en el origen de estas epistaxis, a causa de un moqueo constante que termina por irritar las paredes de las fosas nasales. Los estados inflamatorios y repetidos provocan una congestión de los capilares de la mucosa nasal. Esto puede ocurrir durante el embarazo.
El tratamiento
Si estos estados persisten, al final se produce una rotura de los capilares, que son los responsables últimos de la hemorragia.
Es exactamente el mismo mecanismo que ocurre cuando una persona se expone a una fuerte fuente de calor, como por ejemplo un golpe intenso de sol. El calor conlleva una congestión del interior de la nariz y por lo tanto de los capilares, que terminan estallando, en el caso de que el sujeto en cuestión presente una fragilidad vascular más acentuada.
El término epistaxis suele ser empleado con frecuencia en la jerga médica o en las revistas de salud en general. Su significado apunta a las hemorragias frecuentes de la nariz, independientemente de sus causas.
Existe una serie de causas traumáticas como la manipulación abusiva de las fosas nasales que pueden provocar estas hemorragias. A estas causas traumáticas se les puede imputar la alteración de la mucosa nasal, como consecuencia de la inhalación de productos irritantes como la cocaína. El aire seco y frío también pueden causar una hemorragia nasal.
Por ejemplo, cuando en invierno se pone la calefacción en marcha, y que no hay un humidificador cerca, el aire tiende a resecarse demasiado. Esa es la razón por la cual las hemorragias nasales son frecuentes en algunas personas. Además, esta sequedad provoca ciertas molestias a nivel de la mucosa nasal, lo que suele llevar a los pacientes a rascarse más de la cuenta, hasta que al final salta la sangre.
Evidentemente, esto aumenta el riesgo de sufrir una epistaxis. Los refriados frecuentes también están en el origen de estas epistaxis, a causa de un moqueo constante que termina por irritar las paredes de las fosas nasales. Los estados inflamatorios y repetidos provocan una congestión de los capilares de la mucosa nasal. Esto puede ocurrir durante el embarazo.
El tratamiento
Si estos estados persisten, al final se produce una rotura de los capilares, que son los responsables últimos de la hemorragia.
Es exactamente el mismo mecanismo que ocurre cuando una persona se expone a una fuerte fuente de calor, como por ejemplo un golpe intenso de sol. El calor conlleva una congestión del interior de la nariz y por lo tanto de los capilares, que terminan estallando, en el caso de que el sujeto en cuestión presente una fragilidad vascular más acentuada.
Hemorragias de nariz, causas y tratamiento – II
Hemorragias de nariz, causas y tratamiento – II
Existe una serie de enfermedades sanguíneas, como los problemas de coagulación, que asociados a la fragilidad vascular, provocan las hemorragias frecuentes de nariz.
De esta manera, un pequeña herida, o un simple arañazo puede provocar una hemorragia más o menos importante y sobre todo, prolongada. Ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, o los antiinflamatorios, y la aspirina, pueden provocar frecuentes epistaxis, en algunos casos, y en ciertas personas predispuestas.
Existen casos en los que no se llega a determinar la causa de la epistaxis. En este caso hablamos de epistaxis idiopáticas.
¿Cuáles son entonces las conductas que se deben tener en cuenta ante una hemorragia nasal? Primeramente, si sufrimos frecuentes epistaxis, es preferible usar un humidificador de aire en invierno, para disminuir los efectos de la sequedad de los calefactores.
Evitar también las exposiciones prolongadas al sol, sobre todo en verano, o ante cualquier fuente de calor intenso. Esta recomendación se dirige particularmente a las personas que presentan una fragilidad vascular.
¿Cómo detener la hemorragia nasal?
El primer gesto que se debe adoptar ante una hemorragia nasal es la de sentar al paciente, inclinarle la cabeza hacia adelante y presionar la nariz a nivel de la base del hueso, con la ayuda del pulgar y del índice, durante 5 minutos.
También se puede poner un tampón de compresa o de algodón empapado en algún líquido vasoconstrictor, en el fondo de la fosa que esté sangrando. El agua oxigenada es un buen hemostático. En principio, con esto debería detenerse la hemorragia. Si no se para, o vuelve a abrirse la herida, hay que comenzar de nuevo toda la operación anterior.
Existe una serie de enfermedades sanguíneas, como los problemas de coagulación, que asociados a la fragilidad vascular, provocan las hemorragias frecuentes de nariz.
De esta manera, un pequeña herida, o un simple arañazo puede provocar una hemorragia más o menos importante y sobre todo, prolongada. Ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, o los antiinflamatorios, y la aspirina, pueden provocar frecuentes epistaxis, en algunos casos, y en ciertas personas predispuestas.
Existen casos en los que no se llega a determinar la causa de la epistaxis. En este caso hablamos de epistaxis idiopáticas.
¿Cuáles son entonces las conductas que se deben tener en cuenta ante una hemorragia nasal? Primeramente, si sufrimos frecuentes epistaxis, es preferible usar un humidificador de aire en invierno, para disminuir los efectos de la sequedad de los calefactores.
Evitar también las exposiciones prolongadas al sol, sobre todo en verano, o ante cualquier fuente de calor intenso. Esta recomendación se dirige particularmente a las personas que presentan una fragilidad vascular.
¿Cómo detener la hemorragia nasal?
El primer gesto que se debe adoptar ante una hemorragia nasal es la de sentar al paciente, inclinarle la cabeza hacia adelante y presionar la nariz a nivel de la base del hueso, con la ayuda del pulgar y del índice, durante 5 minutos.
También se puede poner un tampón de compresa o de algodón empapado en algún líquido vasoconstrictor, en el fondo de la fosa que esté sangrando. El agua oxigenada es un buen hemostático. En principio, con esto debería detenerse la hemorragia. Si no se para, o vuelve a abrirse la herida, hay que comenzar de nuevo toda la operación anterior.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)